Yo no era yo.
Era un futurible previsible.
Una que cargaría el fardo del destino.
¿Qué troncó ese camino?
¿Qué o quién?
¿Qué ocurrió?
Miró hacia ese pasado y encuentro fisuras de desagrado.
Una aspiración difícil.
Un deseo de ser y estar ajustada a aquello que se me suponía.
Pero no.
No quise reproducir patrones.
Me negué.
Fui avanzando a trompicones.
Abandoné y me abandonaron.
Quise conquistar mi territorio.
Recrear mi soledad.
Alcanzar el pensamiento racional.
Flaqueé.
Mis emociones trazaron estelas descompuestas.
Mi ser en disputa entre lo racional e irracional.
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