viernes, 6 de octubre de 2023

Notas de septiembre

 4 de septiembre 

Llevo días de una ausencia que parece quedarse.

Fue el inicio de julio.

Siento que mi mente no va por donde antes.

Muchas goteras, dirían mis parientes.

Debo tenerlo en cuenta.

Pensamientos negativos que intento disipar.

Desilusión.

Falta de ilusión.


6 de septiembre 

¿Por qué se apaga el pensamiento?

¿Qué lo enmudece?


10 de septiembre 

No contesté.

En ese momento no sabía.

Al final del día sí.

Aprendí y aprendo. Contigo descubro aspectos de mí.

Que mi madre sembró y voy desperdigando por aquí y por allí.

Un estado de alerta que me hace responder al mundo próximo ante mí.


12 de septiembre

Claro que te arrepientes.

La vida es toma de decisiones.

Una te dirige y deja atrás otras posibilidades.

No puedes rectificar.

Sólo aceptarlo.

Te pudiste equivocar.

Recuerdo que para decidirme siempre optaba por dejar de lado aquello que no.

Esa fue mi salida.

Tantas equivocaciones o no.

Nunca lo sabría.

Si hubiera seguido otra ruta yo no sería yo.

Sería otra.

Hoy recibo un comunicado de una amiga.

Una muerte de alguien que ella sabe conocía.

Si en ese momento mi respuesta hubiera sido otra no sé a qué me enfrentaría.

Una foto y un nombre que no me devuelven la de ese hombre joven.

La vida nos va desmontando.

No me duele su muerte.

Ni la mía.

Que la tierra le sea leve.

Estamos de paso.

Hacemos lo que está a nuestro alcance en este desorden sin planos.

La bandera que enarbola no es la mía.

Ni esa ni ninguna.

No encajo las divisiones por ideología.

Ni las imposiciones.

Nací con una insatisfacción que nunca superé.

Acepto la norma de convivencia de no hacerle mal a nadie, pero no me quiero exponer.

No soy abanderada de nada ni nadie.

Me duele el mundo que expropia y abusa.

El que destruye.

Soy tan frágil que sola no soy nada.

Polvo de un universo que no interviene en nada.

Cualquier tiempo pasado es reflejo deformado.

La adherencia de encontrarse.

Lo casual o destino.

Explicarse.

Ese descanso eterno es el vacío.

La nada.

De la materia transformada no hay ayer ni mañana.

La voz se apaga.

El tiempo inventado me desgasta.


Septiembre 
Golpea la memoria.
El recuerdo se asimila, 
en espasmos de emociones contenidas.

15 de septiembre 
Llevo de pie desde antes de las seis.
Me ha despertado un resfriado nasal. He mirado si tenía fiebre. No.
He tomado antiestamínico y he decidido levantarme al ver que no me volvía a dormir.
Tengo una suposición sobre lo que estoy pasando.
Por una parte tengo el ánimo en decaída.
El 20 tenemos vuelo a Barcelona.
No me tiene motivada.
El golpe del COVID de julio no lo acabo de superar.
Mis intestinos van mal.
Lo contrarresto, pero no lo supero.
Saber que encuentran rastros de virus y concluyen que estos infectan bacterias intestinales me hace pensar que allí está librando batalla mi organismo.
Ayer, tras deposición blanda tomé tres cápsulas de carbón activado. Ahora acabo de hacer lo mismo.
Ayer salí a caminar. Saludé a la tía y seguí hasta dar con mis huesos comprando nuevo portátil pequeño. 
Volví a junto de ellas. Estaban D y N. Allí estuve hasta volver a casa con L.
Desde ayer dolor espalda por encima de lumbares. Lo sufro más sentada en cuatro.
También migraña que afronté tomando hemicraneal al final del día.
Ha petado la bombilla y/o regleta. Repondré bombilla, pero no me fío de la regleta. Una cosa ha dañado otra.
Activé ordenador. Nueva configuración. No me dejó instalar openofice. Reclama que le instale ofice de windows. Veré cómo me lo monto con mi licencia del ordenador que tengo en Barcelona. Quiero pasarle los escritos del iPad. Como empecé a hacerlo en el otro viaje.
He dejado de compartir en redes.
Tampoco actualizo blogs.
Mi escribir se interrumpió.
Desde mi 69 cumpleaños estoy en otro nivel.
Espero sobrevivir.
Lo de la muerte del amigo de R me ha impactado. Ha sido mirar a un pasado que no había revisado. 
Suelo buscar en mis recuerdos. Muchas veces hablo sobre ellos o escribo, pero ese período de mi existencia parecía no tomar cuerpo. Pasaba por encima. Verme en la foto esa Semana Santa en Ordesa, con R y sus amistades, me ha dado un empujón emocional. Dijo L que ve parecido con M, mi sobrina. Yo no lo veo. Tampoco me reconozco. Mi edad entonces 27. Ha transcurrido una vida.
Hoy me ronda qué fue lo que me alejó. 
En mi 28 cumpleaños tuve tarta y regalos. Mediación de R. Mi primera tarta de cumpleaños.
No recuerdo en que momento rompí esas fotos y otras, queriendo sacar de mi piel mi pasado. Sé que estaba sola. Ya no con Ant. Ella me reprocharía posteriormente haber arrasado también con las suyas.
No vale lamentarse.
Mejor eso que lesionarme.
Mi infierno, cuando se activa, es muy autodestructivo.
Ahora sé que muchas personas se lesionan para soportar un dolor interno. Es una pulsión de muerte.
Supongo que fue tras la marcha de V. Un amor pasional que hizo aguas en la convivencia.
Volviendo a mi alejamiento de R. Eso es clave. No lo tengo claro.
Recuerdo que fuimos a Pamplona con L y nos dimos la vuelta. Habíamos quedado con ella. No nos gustó el ambiente.
Posteriormente, pasado un tiempo, contactaron conmigo para que hiciera grabación en colegio. Estuve en su casa pasando vídeo a cinta VHS, y le dejé la original. Debía ser el 86, porque era de un fin de curso y yo tenía la cámara desde el verano del 85.
Después de ese encuentro no hubo otro.
Nos reencontramos tras años. Fui sabiendo de ella esporádicamente. Una vez nos encontramos en el metro. No me gustó su comentario. Ella había pasado a departamento de psico en instituto. Me molestó. Otras veces, su hermana Isa me dio noticias. Ahora mantenemos contacto en redes y whatsapp.

16 de septiembre 
El paraíso perdido es un pasado en que nada diferenciaba por género. 
La familia es la estructura que aliena y somete.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Presencia virtual